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Captured Post Date:
2026-06-16 03:01
Translated Author:
John Torres
Author:
Jhon Torres
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Analysis: Hopefully, Colombia will take advantage of the current situation and the synergy with the U.S. directly dealing with the criminals who have cost us so much bloodshed. Niño Guerrero died in a bombing in Venezuela. Photo: EL TIEMPO Archive and President Donald Trump EDITOR MESA 06/15/2026 10:01 PM Updated: 06/15/2026 10:01 PM If anyone thought that President Donald Trump's heavy-handed strategy against drug trafficking—drug smuggling boats bombed without warning on the high seas—had been sidelined after the capture of Nicolás Maduro in Caracas on January 3, they are now reminded of their error by the impressive explosion perfectly captured on aerial video in the mining state of Bolívar, in southwestern Venezuela. Last Tuesday, without even seeing the death that fell upon him from the sky, the criminal career of Héctor Rusthenford Guerrero Flores, the ‘Niño Guerrero’ (Guerrero Kid), came to an end. From Tocorón prison, thanks to alliances and lucrative criminal dealings with the Miraflores regime, he transformed a violent but small gang of common criminals from the industrial state of Aragua into a threat to the security of the entire country. The hemisphere. READ ALSO In just over a decade, ‘Niño Guerrero’ and his surviving associates, such as ‘John Petrica,’ “exported” their criminal model to all the countries affected by the humanitarian diaspora generated by the economic disaster and human rights violations perpetrated by Chavismo in Venezuela. Alias Niño Guerrero, top leader of the Tren de Aragua, killed in Venezuela. Photo: Courtesy. The most brutal violence—dismembered and stuffed into suitcases as rival criminals and hundreds of murders of ordinary neighbors who refused to pay extortion—also made them a threat to the mafias that controlled local criminal revenues from Chile to the United States. And throughout the continent, their hitmen acted as the outstretched hand of Miraflores against the voices of Venezuelan dissidents. READ ALSO In the jungle state of Bolívar, in a green-roofed building that was blown to bits during a surgical military operation in which, according to Trump, the interim government of Delcy Rodríguez provided full support, the days of the transnational kingpin whom the United States considered one of its most important targets came to an end. And it is striking that ‘Niño Guerrero,’ whose trail was being sought in Colombia, Central America, and Guyana, chose to take refuge at the end of his days in the same region that, more than a decade ago, the regime “ceded” to the ELN and the ‘Segunda Marquetalia’ so that they could control it and profit from the illegal exploitation of gold and rare earth elements. READ ALSO Those kingpins of alleged guerrilla groups in Colombia and paramilitary forces of the dictatorship in Venezuela, who since January had been seeking refuge, must now be, like the top leaders of the FARC fifteen years ago, sleeping with one eye open. Hopefully, Colombia will take advantage of the moment and the synergy that has Washington directly addressing the criminals who have cost us so much blood for decades. JHON TORRES Editor of EL TIEMPO In X: @JhonTorresET Follow all the Justice information on Facebook and Twitter, or in our weekly newsletter.
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AnálisisOjalá Colombia aproveche el momento y la sinergia que tienen hoy a EE. UU. ocupándose directamente de los criminales que tanta sangre nos han costado.Niño Guerrero murió en un bombardeo en Venezuela. Foto: Archivo EL TIEMPO y presidente Donald TrumpEDITOR MESA15.06.2026 22:01 Actualizado: 15.06.2026 22:01 Si alguien pensaba que la estrategia del garrote del presidente Donald Trump contra el narcotráfico –las lanchas de los narcos bombardeadas sin aviso en altamar– había quedado relegada tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero pasado, queda notificado de su error por la impresionante explosión grabada perfectamente en video aéreo en el estado minero de Bolívar, suroccidente de Venezuela.El martes pasado, sin que siquiera viera venir la muerte que le cayó desde el cielo, terminó la ruta criminal de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, el ‘Niño Guerrero’, que desde la cárcel de Tocorón y gracias a las alianzas y los millonarios negocios criminales con el régimen de Miraflores convirtió a una violenta pero limitada banda de delincuencia común del estado industrial de Aragua en una amenaza para la seguridad de todo el hemisferio. LEA TAMBIÉN En poco más de una década, ‘Niño Guerrero’ y socios que aún le sobreviven, como ‘John Petrica’, “exportaron” su modelo criminal a todos los países tocados por la diáspora humanitaria generada por el desastre económico y las violaciones de derechos humanos perpetradas por el chavismo en Venezuela.Alias Niño Guerrero, máximo jefe del Tren de Aragua, abatido en Venezuela. Foto:CortesíaLa violencia más descarnada –competidores criminales descuartizados y enmaletados y centenares de asesinatos de simples vecinos de barrio que se negaban a pagar extorsiones– los convirtió también en una amenaza para las mafias que manejaban las rentas criminales locales desde Chile hasta Estados Unidos. Y en todo el continente, sus sicarios actuaban como la mano extendida de Miraflores en contra de las voces de los disidentes venezolanos. LEA TAMBIÉN En el estado selvático de Bolívar, en una construcción de techo verde que voló por los aires en el desarrollo de una quirúrgica operación militar en la que el gobierno interino de Delcy Rodríguez, según Trump, prestó toda su ayuda, terminaron los días del capo transnacional al que Estados Unidos consideraba como uno de sus objetivos más importantes.Y no deja de ser llamativo el hecho de que ‘Niño Guerrero’, cuyo rastro se buscaba en Colombia, Centroamérica y Guyana, haya decidido refugiarse al final de sus días en la misma región que hace más de una década el régimen “cedió” al Eln y la ‘Segunda Marquetalia’ para que los controlaran y se lucraran de la explotación ilegal de oro y tierras raras. LEA TAMBIÉN Esos capos de supuestas guerrillas en Colombia y fuerzas paramilitares de la dictadura en Venezuela que desde enero estaban buscando escampaderos deben andar hoy, como hace tres lustros los máximos jefes de las Farc, durmiendo con un ojo abierto. Ojalá Colombia aproveche el momento y la sinergia que tienen hoy a Washington ocupándose directamente de los criminales que tanta sangre nos han costado por décadas.JHON TORRESEditor de EL TIEMPOEn X: @JhonTorresET Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.
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2026-06-21T00:54:08.000Z
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Spanish